#TuTribuDigital
Hablemos de
lo que no se habla

Somos la China y Juli
Mamás y amigas haciendo catarsis sobre la maternidad

Quienes somos

Hagamos visible lo invisible

Las mamás estamos al borde del agotamiento pero no podemos decir nada porque tenemos niños que criar. Además, ¿es “correcto” que digamos que estamos cansadas o frustradas? ¿No llegan estos sentimientos junto con la decisión que tomamos de tener hijos? ¿Deberíamos aceptarlos, mudas, obedientes, como buenas madres?

Con la carga constante de responsabilidad (que es tanto física como mental) y sin una red de contención, las madres estamos experimentando los mayores niveles de estrés y agotamiento registrados en la historia.

Es que no está naturalizado hablar de todo lo que nos pasa cuando nos transformamos en madres. Parecería que la norma es silenciar los aspectos menos luminosos de la maternidad, como si el darles voz los hiciera competir con el amor sin medida que llega también cuando llegan los hijos.

La maternidad nos propone la transformación más grande de nuestras vidas: un cambio permanente y absoluto en nuestra identidad. Y la gran mayoría de las madres del mundo no nos sentimos acompañadas, entendidas o apoyadas por el resto de la sociedad cuando ingresamos en la maternidad.

Pero nadie habla de esto.

Se nos pide a las madres que nutramos vida en una sociedad que no siempre nos nutre. Se nos exige que criemos con amor, armonía, respeto y responsabilidad en una sociedad que no siempre nos trata de manera recíproca. Es que las mamás nos acostumbramos a cargar con el peso invisible de una realidad de la que no se habla. Existe una romantización de la maternidad, y no se puede actuar sobre lo que no se conoce.

Las madres estamos frustradas y agotadas, y con bebés o niños pequeños en torno a nosotras, nos vemos condenadas a un silencio ensordecedor.

Por eso hoy decimos hasta acá: hagamos visible lo invisible.